Síndrome de Alienación Parental (S.A.P)

18 oct

En este nuevo post quisiera explicar de manera sencilla QUE es este síndrome, cuales son las acciones de MALTRATO que dan lugar a éste y las consecuencias que sufren los menores debido a él.

El síndrome de alienación parental (S.A.P) es un término que el profesor de psiquiatría Richard A. Gardner acuñó en 1985 para referirse a lo que él describe como un desorden psicopatológico en el cual un niño, de forma permanente, denigra e insulta sin justificación alguna a uno de sus progenitores.

 Se trata de un conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual un progenitor,  mediante distintas estrategias, realiza una especie de «lavado de cerebro» para transformar la conciencia de sus hijos con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor, hasta hacerla contradictoria con lo que debería esperarse de su condición amorosa.

El progenitor durante ese “lavado de cerebro” suele:

  • Impedir  que el otro progenitor vea a sus hijos o pueda convivir con ellos.
  • Desvalorizar e insultar al otro progenitor en presencia del hijo.
  • Implicar al propio entorno familiar y a los amigos en los ataques al excónyuge.
  • Subestimar o ridiculizar los sentimientos de los niños hacia el otro progenitor.
  • Incentivar o premiar la conducta despectiva y de rechazo hacia el otro progenitor.
  • Influir en los niños con mentiras sobre el otro progenitor llegando a asustarlos.

En los niños puede detectarse cuando éstos no pueden dar razones o dan explicaciones absurdas e incoherentes para justificar el rechazo; y también si utilizan frases o palabras impropias de su edad, como diálogos similares o idénticos al del progenitor «alienador», llegando incluso a inventar y mencionar situaciones de abuso o maltrato que jamás han sucedido.

Los niños que sufren este maltrato quedan totalmente indefensos e incapacitados para ayudarse a sí mismos.
Sólo pueden esperar que los adultos lleguen a resolver el problema para liberarse de esta pesadilla.
Si el problema entre los adultos no se resuelve, el niño queda abandonado y crece con pensamientos disfuncionales.
No es únicamente cuestión de que el niño pueda no llegar jamás a establecer relaciones positivas con el padre/madre alejado, sino que sus propios procesos de razonamiento han sido interrumpidos, coaccionados y dirigidos hacia patrones patológicos.

Los menores que sufren esto, relacionan sus frustraciones con los pensamientos o recuerdos asociados al progenitor alienado, y por tanto desarrollan conforme van creciendo, una tendencia a proyectar toda su negatividad psicológica sobre la imagen que tienen de tal progenitor, lo que termina por destruir tal imagen y a la larga la relación.

Esta polarización de frustraciones que asocia toda la negatividad mental del menor con su progenitor alienado o su imagen, es dirigida por manipulación consciente del alienante, sirviéndose de su prevalencia sobre el niño/niña.
El niño no podrá comprender esta circunstancia, ni llegará a racionalizarla para superarlo o no actuar bajo su influjo, ni llegará a ver clara su trascendencia biográfica, aunque se le explicase y demostrase con hechos, datos, y con razonamientos objetivos y lógicos, incluso por terceras personas imparciales, hasta una edad adulta muy avanzada.

Se ha aceptado ampliamente que los patrones de maltrato o abuso físico no podrán ser desarraigados hasta que el sujeto no realice una elección consciente.
Así encontramos que los patrones de abuso emocional y psicológico seran transmitidos también de una generación a otra.
Los padres y madres que, literalmente, han perdido a sus hijos/as en los casos más severos del síndrome, sienten como si éstos hubieran muerto.

Lo que se desprende de esta información es que este comportamiento del padre/madre hacia los hijos es una forma de MALTRATO y hay que tratarlo a nivel psicológico y jurídico como tal. Las consecuencias de esto a nivel psicológico son graves y permanentes; a nivel familiar se produce una ruptura total no solo con el progenitor alienado sino tambien con la familia extensa.

Es complicado establecer si un menor realmente sufre este tipo de maltrato, y más dificil todavía conseguir evitarlo.

Si eres padre/madre y crees que tu hijo puede estar sufriendo una manipulación de este tipo aconsejo que te pongas en contacto con profesionales del ámbito. La Fundación FILIA se ocupa de denunciar estos hechos y de dar apoyo legal y psicológico.

Si eres menor y tienes dudas acerca de esto puedes llamar a la FUNDACION ANAR, es gratuito y te ayudarán en todo lo que necesites. Telf: 900 20 20 10

El niño “paloma mensajera”

26 sep

“Dile a tu padre que…” “Dile a tu madre que…” “Pues contéstale que…”  ¿Te suenan estas frases? Si eres padre/madre divorciado probablemente lo hayas dicho alguna vez; si eres hijo, lamentablemente, la habrás oído en muchas ocasiones.

El título del post es reflejo de una realidad. El hijo es un mensajero obligado de una información que ni quiere tener ni debe tener entre dos personas cuya obligación es cuidarlo y protegerlo. Lleva mensajes, en muchos casos ,dolorosos e incómodos y se siente en la obligación de hacerlo.

Como padre debes plantear que tu meta principal es procurar el bienestar de tu hijo, por encima de todo. En el día a día, y sobre todo cuando hay una relación conflictiva con la ex pareja, es normal intentar evitar el contacto y enviar a tu hijo/a con los mensajes diarios pero no es una solución; realmente provocas una mayor tensión y un malestar para él.

El tira y afloja entre los padres, aunque pueda parecer que son cosas inocentes como a quién le toca comprarle pantalones; pueden resultar tremendamente agresivos a nivel psicológico. El niño siente que traiciona a uno y a otro…y acaba en tierra de nadie.

Sois adultos y es necesario resolver tanto los conflictos más fuertes, como las decisiones diarias entre vosotros. Si tenéis la necesidad de contar con una tercera persona existen servicios gratuitos de mediación familiar que son muy útiles. La mediación es muy interesante en estos casos ya que el mediador además de ser un profesional, es una persona totalmente independiente y ajena que tiene como único fin el consenso entre las partes. Este es el tipo de apoyo que hay que buscar, y no el descargar con vuestro hijo las frustraciones y enviarle con mensajes para su padre o su madre.

Como hijo tienes que saber y comprender que tu papel no es el de solucionar los conflictos entre tus padres, ni llevar mensajes de un lado a otro como una pelota de tenis. Hazles comprender que les quieres, y les apoyas…pero que ese no es tu papel, y que deben respetar que no lo cumplas. Hablales de eso, y no cedas. No debes sentirte culpable porque no se comuniquen, tu no eres responsable de eso. Decir que no a ser el mensajero entre ellos no es defraudarles ni quererles menos, es hacerles ver que es necesario que se entiendan entre ellos, por ti.

 

 “Me he arrepentido de haber hablado, pero nunca de haber guardado silencio.”             Publio Siro (Siglo I AC-?) Poeta dramático romano.

Hija…tenemos que hablar

12 sep

Así empiezan muchas conversaciones entre padres e hijos. Conversaciones importantes, unas buenas…otras no tanto.

Hace 10 años una charla con mis padres empezó así, y mi vida dió un giro.

- Hija, tenemos que hablar. Tu padre y yo hemos decidido separarnos. Ya no vamos a vivir juntos. Me he comprado una casa y nos mudamos tus hermanos, tu y yo en Agosto.

No puedo decir que me sorprendiera. Los hijos a cualquier edad intuimos los cambios, las conversaciones que se evitan y el frío que se se siente donde antes había amor.

Un par de años antes, en plena adolescencia, yo compartía mis temores sobre una posible separación de mis padres con mi mejor amiga. Algo pasaba ya entonces, y yo era “esa niña que no se entera” para mis padres; y esa “adulta” que mentalmente  me creía. Una “adulta” asustada ante una posibilidad que se cierne y ante la que nada puede hacer.

El cambio que el divorcio de tus padres supone, no empieza con el “hija…tenemos que hablar” y termina con el fin de esa conversación. Es un proceso largo, lento y en muchas ocasiones conflictivo.

Empieza en las preguntas no formuladas, en los silencios tras las discusiones y en el nudo en el estomago que se forma al contemplar la posibilidad de que todo cambie, de que lo que considerabas irrompible no lo sea tanto.

 Esa charla es solo el pistoletazo de salida de unos cambios que te afectan a ti y a toda tu familia. El comienzo de un proceso de adaptación, de renovar tu manera de pensar y de hacer cada día.

Cae el primer mito….”mis padres no son infalibles, son personas y se equivocan”. Llegar a esta conclusión es más dificil de lo que puede parecer. La segunda deducción a la que como hijos tenemos que llegar en este camino, es la más importante TU NO TIENES LA CULPA.

He creado este espacio para ti y para mi, para compartir mi experiencia, mis reflexiones y todo lo que he aprendido desde el estudio y la profesionalidad.  Y que tu me cuentes tus ideas, tus situaciones diarias, las dudas que tengas.

…porque los hijos…también TENEMOS QUE HABLAR

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